PREGUNTAS Y RESPUESTAS

En esta sección encontrarás un resumen de las preguntas más frecuentes relacionadas con el Parkinson. En cualquier caso no dudes en ponerte en contacto con nosotros para saber más sobre la enfermedad.

¿Por qué se llama enfermedad de Parkinson?

 

El paleontólogo y médico James Parkinson fue el primero en describir esta enfermedad, en 1.817, denominándose a partir de entonces con el apellido del descubridor.

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?.

 

Se trata de una enfermedad incapacitante de progresión lenta que se caracteriza por temblor, bradicinesia (lentitud en los movimientos) y rigidez creciente de los músculos. Es una degeneración crónica y progresiva de las estructuras cerebrales encargadas de la coordinación del movimiento, el equilibrio, el mantenimiento del tono muscular y la postura.

¿Cómo se desarrolla la enfermedad?

 

La enfermedad de Parkinson es consecuencia de la degeneración de los ganglios basales, áreas neuronales específicas situadas en la base del cerebro y encargadas de la coordinación de los diferentes grupos musculares y otras funciones. El principal neurotransmisor de estas neuronas es la dopamina, que se halla en una cantidad muy deficiente en los enfermos de Parkinson.

¿Se conocen las causas de este déficit de dopamina?

 

Salvo los casos de parkinsonismo inducido por traumatismos, drogodependencias y el abuso de medicamentos, no se conoce con exactitud la causa de esta enfermedad. Desde que se descubrió en 1983 que la MPTP (un subproducto de la síntesis de heroína) produce lesiones similares en los ganglios basales, se especula con el origen ambiental de la enfermedad. También se manejan hipótesis genéticas. Con todo, se sabe que no es contagiosa ni hereditaria.

¿A quién afecta?

 

La enfermedad de Parkinson afecta por igual a hombres y mujeres. Su distribución geográfica es uniforme en todo el mundo -no diferencias raciales-. Es más frecuente en las personas mayores, afectando especialmente a las personas que se encuentran en el rango de edad de 40 a 70 años.

¿Qué incidencia tiene en la población general?

 

Afecta a una de cada mil personas personas en todo el mundo -si bien algunos estudios sugieren que la prevalencia real podría duplicar estas cifras-, convirtiéndose en la cuarta enfermedad neurodegenerativa en las personas mayores; su prevalencia es del 1,6%25 en las personas mayores de 65 años. Actualmente, se estima que más de cuatro millones de personas sufren esta enfermedad, entre ellas personalidades tan destacadas de la actualidad mundial como Juan Pablo II, o actores como Michael J.Fox, apareciendo también este trastorno en personajes históricos como Franco, Dalí, Hitler y Mao Zedong. En España, unas 65.000 personas están actualmente diagnosticadas de enfermedad de Parkinson, aunque se considera que el número concreto de afectados puede superar los 80.000.

¿Cómo se manifiesta?

 

Los síntomas principales son muchos y de diferente índole. Los movimientos voluntarios son lentos, existe una clara rigidez muscular y se descubren importantes alteraciones de la marcha, con tendencia a arrastrar los pies y a bracear menos. Aparecen frecuentes episodios de pérdida del equilibrio. Es característico el temblor, que se suele acentuar en reposo. El paciente manifiesta cansancio, fatiga y abatimiento. Es frecuente la pérdida de expresión facial. Surgen importantes cuadros depresivos asociados. También son habituales episodios de estreñimiento, exceso de sudoración y de producción de saliva.

¿Qué se entiende por estadios de ON/OFF?

 

Son fluctuaciones del estado del paciente durante el día. Se considera que el paciente está en un período ON cuando hay un control satisfactorio de los síntomas parkinsonianos y es posible una actividad motora normal. En cambio, las fases OFF se asocian con la reaparición de síntomas y con una función motora alterada. El objetivo del tratamiento actual es aumentar la fase ON.

¿Qué son las discinesias o disquinesias?.

 

Son movimientos involuntarios en forma de sacudidas que suelen aparecen en la mayor parte de los pacientes tratados de forma crónica con levodopa, de tal forma que éstos pasan de una situación de acinesia -antes de tomar el fármaco- a un estado de actividad incontrolada -una vez administrado el medicamento-, lo que les impide llevar a cabo una vida normal.

¿Existe tratamiento farmacológico para la enfermedad?

 

Hasta el momento tan sólo se disponen de tratamientos sintomáticos, la mayoría de los cuáles tienen como objetivo prioritario ayudar a mejorar la acción de la dopamina o potenciar su formación en el cerebro. La levodopa ha sido, hasta ahora, el fármaco de primera elección.

¿Cómo actúa y qué efectos tiene la levodopa?

 

La levodopa, que se viene utilizando desde la década de los 60, es el tratamiento sintomático más eficaz en estos momentos para la enfermedad de Parkinson, reponiendo los niveles de dopamina. Inicialmente, la administración de este fármaco favorece una mejoría clínica en los pacientes, actuando eficazmente sobre la acinesia y los trastornos posturales -es la conocida luna de miel de la levodopa-. La L-dopa se transforma en dopamina en los ganglios basales y sustituye al neurotransmisor deficitario.

¿Qué limitaciones tiene este tratamiento?

 

Tras varios años de tratamiento, aproximadamente cinco, la L-dopa va perdiendo efectividad y se empieza a asociar con importantes efectos adversos, favoreciendo la aparición de complicaciones motoras severas que impactan negativamente en la calidad de vida del paciente y que reducen su capacidad funcional. La levodopa tiene una pobre e inconsistente penetración en el cerebro, y posee una corta vida media, lo que reduce su eficacia en el tiempo; además, para superar este problema, se empieza a administrar a dosis altas, lo que eleva la posibilidad de aparición de efectos adversos.

¿Hay forma de minimizar estas consecuencias negativas del tratamiento con levodopa?

 

Las limitaciones de la levodopa vienen motivadas por su escasa capacidad para mantenerse activa en la circulación periférica, sobre todo debido a la rápida metabolización del fármaco que protagoniza la enzima catecol O-metiltransferasa -COMT-. En este sentido, se ha comprobado que la combinación de levodopa con el único inhibidor selectivo de la COMT comercializado hasta el momento, entacapona COMTAN®-, limita las consecuencias negativas derivadas del uso de levodopa, prolongando y optimizando sus beneficios.

¿Cómo ejerce sus beneficios clínicos entacapona?

 

Entacapona amplía los niveles de levodopa en plasma, facilitando un aumento significativo del período de tiempo que el paciente se halla en una fase ON -o de actividad-. La co-administración de entacapona con levodopa, además de resultar segura para el paciente, modifica satisfactoriamente la eliminación de levodopa, prolongándose efectivamente la cantidad de levodopa en la circulación periférica y en el cerebro con lo que se consigue un aumento de dopamina en cerebro, lo que contrarresta los principales síntomas de la enfermedad de Parkinson; además, la administración de entacapona hace que la presencia de dopamina en el cerebro sea más contínua y suave, evitándose las fluctuaciones bruscas.

¿Y estos nuevos fármacos no provocan efectos adversos relevantes?

 

Existía cierta preocupación en la comunidad científica por la posibilidad de que todos los inhibidores de la COMT pudieran desarrollar los mismos efectos adversos que el primer inhibidor de la COMT comercializado tolcapona, especialmente a nivel hepático. Este posible efecto de clase ha sido descartado. Entacapona ha demostrado ser eficaz en los pacientes con enfermedad de Parkinson y no precisa de monitorización de la función hepática.

¿Qué otros recursos farmacológicos existen para hacer frente a esta enfermedad?

 

Aparte de la levodopa y los inhibidores de la COMT, se utilizan con frecuencia los anticolinérgicos, que alivian la rigidez y el temblor, y reducen el exceso de producción de saliva. También han demostrado su eficacia los agonistas dopaminérgicos, con representantes tan destacados como la bromocriptina u otros de reciente introducción como el ropinirol. También se utilizan el antivírico amantadina y la selegilina.

¿Hasta qué punto el tratamiento quirúrgico puede solucionar los síntomas de la enfermedad de Parkinson?

 

Si se hace una correcta selección de pacientes, la cirugía puede ser una alternativa eficaz.

¿Se han organizado en España dispositivos de apoyo sociosanitario para los enfermos y sus familiares?

 

Actualmente, la mayor parte de las necesidades sociosanitarias de las personas afectadas de Parkinson se cubren desde las Asociaciones, con respuestas como las que ofrecemos desde PArkinson Alicante. Además, contamos con la Federación Española de Parkinson que asume importantes labores de información, formación y sensibilización.

¿Por qué se celebra el Día Mundial de la enfermedad de Parkinson?

 

La escasa atención que han prestado las autoridades sanitarias de todo el mundo a un problema de creciente impacto sociosanitario ha animado a las asociaciones de afectados, en colaboración con la OMS, a promover nuevas iniciativas que sirvieran para concienciar a toda la sociedad sobre la gravedad de este problema. Con la celebración del Día Mundial de la enfermedad de Parkinson, que tiene lugar desde 1.997 el día 11 de Abril -coincidiendo con el aniversario del nacimiento del Dr. James Parkinson-, se pretende concienciar y sensibilizar a la población sobre la trascendencia y las graves consecuencias de este trastorno neurodegenerativo.

Fuente: Federación Española de Parkinson